Cómo subir el NEM desde 1° medio: guía completa para estudiantes y apoderados
- Equipo Preu Gauss
- hace 17 horas
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Cómo subir el NEM desde 1º medio es una pregunta muy importante y suele repetirse entre los escolares. Es fundamental saber que sí es posible, pero requiere constancia durante toda la enseñanza media.

La estrategia más efectiva no consiste en estudiar más horas antes de cada prueba, sino en identificar a tiempo las asignaturas más débiles, organizar una rutina semanal, pedir ayuda cuando aparecen las primeras dificultades y hacer seguimiento de las notas.
Comenzar temprano es importante porque el promedio obtenido en 1° medio tiene el mismo peso que el de 2°, 3° y 4° medio en el cálculo final del NEM. En otras palabras, cada año representa aproximadamente un 25% del promedio de egreso.
¿Qué es el NEM y por qué importa desde 1° medio?
El NEM corresponde al promedio de las notas obtenidas durante los cuatro años de enseñanza media. Este resultado se transforma posteriormente en un puntaje que forma parte del proceso de admisión a las universidades adscritas al Sistema de Acceso.
De acuerdo con el DEMRE, la nota de egreso se obtiene promediando los promedios finales de 1°, 2°, 3° y 4° medio. Luego, el resultado se convierte en un puntaje estándar mediante una tabla que depende del tipo de enseñanza cursada.
La fórmula general es:
Promedio NEM = (promedio de 1° medio + promedio de 2° medio + promedio de 3° medio + promedio de 4° medio) ÷ 4
Por ejemplo, si un estudiante obtiene los siguientes promedios:
● 1° medio: 5,8
● 2° medio: 6,0
● 3° medio: 6,2
● 4° medio: 6,4
Su promedio de enseñanza media será 6,1. Para saber a qué puntaje equivale, debe consultar la tabla de transformación de NEM vigente según su modalidad educativa.
Por eso, aunque la PAES parezca todavía lejana, 1° medio ya es parte del proceso de admisión universitaria. Si quieres profundizar en este factor, puedes revisar la nota de Preu Gauss sobre por qué el NEM es importante.
¿Se puede subir el NEM después de un mal promedio en 1° medio?
Sí. Un promedio bajo en 1° medio puede compensarse parcialmente con mejores resultados en los cursos siguientes. Sin embargo, el promedio anual ya obtenido seguirá formando parte del cálculo final, por lo que conviene actuar cuanto antes y no esperar hasta 3° o 4° medio.
Por ejemplo, si un estudiante termina 1° medio con promedio 5,5 y obtiene un 6,5 durante los tres años siguientes, su promedio final será 6,25. Esto demuestra que mejorar es posible, pero también que cada décima conseguida desde el comienzo puede marcar una diferencia.

Al preguntarse cómo subir el NEM desde 1º medio, la primera recomendación es no transformar el NEM en una fuente permanente de presión. Debe entenderse como una trayectoria que se construye gradualmente y no como una sucesión de pruebas que tienen que salir perfectas.
“Cuando un estudiante siente que cada nota define su futuro, puede aumentar su ansiedad y disminuir su capacidad para aprender. Lo importante es ayudarlo a construir hábitos, reconocer sus avances y entender que mejorar es un proceso”, explica Verónica Ducassou, directora de Orientación Vocacional y Bienestar Estudiantil de Preuniversitario Gauss.
Cómo subir el NEM desde 1° medio: 8 pasos concretos
1. Definir una meta realista para el año
El primer paso es conocer el promedio actual y fijar una meta alcanzable. En lugar de proponerse “sacarse puros 7”, puede ser más útil plantear objetivos como:
● Subir dos o tres décimas durante el semestre.
● Evitar notas insuficientes.
● Mejorar el desempeño en una o dos asignaturas prioritarias.
● Preparar las evaluaciones con al menos una semana de anticipación.
● Entregar todos los trabajos dentro del plazo.
Una meta específica permite saber qué acciones realizar y evaluar si la estrategia está funcionando.
2. Detectar qué asignaturas están bajando el promedio
No todas las asignaturas requieren el mismo esfuerzo ni presentan las mismas dificultades.
Conviene revisar las notas y responder tres preguntas:
¿En qué asignaturas está el promedio más bajo?
¿La dificultad se debe a falta de comprensión, práctica, organización o asistencia?
¿Qué evaluaciones tienen mayor ponderación durante el semestre?
Este diagnóstico evita estudiar de manera indiscriminada. Un estudiante puede dedicar muchas horas a una materia que ya domina mientras posterga aquella que realmente está afectando su promedio.
3. Organizar una rutina semanal y no depender de la motivación
Una de las mejores formas de mejorar las notas es distribuir el estudio durante la semana. Esperar a tener ganas o concentrar todo el trabajo la noche anterior suele producir un aprendizaje superficial y difícil de sostener.
Una rutina sencilla para 1° medio puede incluir:
● Revisar durante 15 o 20 minutos lo aprendido el mismo día.
● Anotar las evaluaciones y entregas en un calendario.
● Reservar dos o tres bloques semanales para las asignaturas más complejas.
● Mantener momentos de descanso, actividad física y tiempo libre.
● Preparar la mochila y los materiales la noche anterior.
Para comenzar con una carga manejable, también puede ser útil el plan de 20 minutos al día de Preu Gauss, adaptándolo al ritmo del año escolar.
4. Estudiar activamente
Leer o subrayar un cuaderno varias veces puede generar una falsa sensación de dominio. Para aprender mejor, el estudiante necesita recuperar la información, explicarla y utilizarla.
Algunas estrategias de estudio activo son:
● Responder preguntas sin mirar los apuntes.
● Explicar la materia con palabras propias.
● Resolver ejercicios de manera progresiva.
● Crear preguntas y respuestas breves.
● Hacer una prueba de práctica.
● Comparar una respuesta incorrecta con la solución correcta.
● Pedirle a otra persona que formule preguntas sobre el contenido.
Los ejercicios breves también permiten detectar vacíos antes de una prueba. La nota sobre por qué practicar con miniensayos explica cómo este formato ayuda a familiarizarse con las preguntas y revisar el avance sin esperar una evaluación extensa.
5. Revisar cada error
Una mala nota entrega información útil si se analiza correctamente. Después de recibir una evaluación, el estudiante debería revisar:
● Qué preguntas respondió mal.
● Qué contenidos no comprendía.
● Si interpretó incorrectamente las instrucciones.
● Si cometió errores por falta de tiempo.
● Si estudió de una forma que no coincidía con lo evaluado.
● Qué hará diferente en la próxima prueba.
Guardar las evaluaciones y llevar un registro de errores permite reconocer patrones. Si el problema se repite, es una señal para pedir ayuda al profesor o buscar apoyo adicional.
6. Pedir ayuda antes de quedarse atrás
En 1° medio, algunos estudiantes esperan hasta el final del semestre para comunicar que no entienden una asignatura. En ese momento, recuperar contenidos, evaluaciones y confianza puede resultar mucho más difícil.
Pedir ayuda temprana puede significar:
● Hacer preguntas durante o después de la clase.
● Solicitar una explicación diferente.
● Resolver ejercicios adicionales.
● Estudiar con un compañero que domine el contenido.
● Conversar con el profesor jefe.
● Buscar apoyo académico especializado.
Pedir ayuda no es una señal de falta de capacidad. Es una estrategia para evitar que una duda puntual se convierta en una brecha acumulada.
7. Cuidar el sueño, la alimentación y los descansos
El rendimiento académico no depende únicamente de la cantidad de horas de estudio. Dormir poco, estudiar durante periodos demasiado extensos o saltarse comidas puede afectar la atención, la memoria y la capacidad para resolver problemas.
Para sostener un buen rendimiento conviene:
● Mantener horarios de sueño relativamente estables.
● Evitar estudiar durante toda la noche.
● Hacer pausas breves entre bloques.
● Comer e hidratarse antes de una evaluación.
● Reservar espacios para descansar y compartir con otras personas.
“El desempeño académico también está relacionado con el bienestar. La organización, el sueño, la alimentación y la regulación emocional no son elementos separados del estudio: son parte de una preparación integral”, señala Verónica Ducassou.
8. Revisar el progreso una vez al mes
El promedio no debería revisarse únicamente al finalizar el semestre. Una evaluación mensual permite corregir la estrategia cuando todavía hay tiempo.
El estudiante y su apoderado pueden revisar juntos:
● Promedio general y por asignatura.
● Próximas pruebas y trabajos.
● Asistencia y atrasos.
● Materias pendientes.
● Hábitos que han funcionado.
● Apoyos que podrían necesitarse.
La conversación debe centrarse en acciones y soluciones, no solo en el resultado numérico.
¿Qué pueden hacer los apoderados para ayudar a subir el NEM?
El rol de la familia es acompañar sin asumir por completo la responsabilidad académica del estudiante. Controlar cada tarea o comparar notas puede producir más tensión, mientras que una presencia disponible y consistente favorece la autonomía.
“Acompañar no significa decidir ni hacer el proceso por el estudiante. Los adultos pueden ayudar a ordenar, escuchar y buscar soluciones, pero también deben permitir que el joven asuma progresivamente la responsabilidad por sus decisiones”, afirma Verónica Ducassou.
Algunas acciones útiles para los apoderados son:
● Preguntar qué apoyo necesita el estudiante antes de imponer una solución.
● Reconocer el esfuerzo, la constancia y la mejora, no solo las notas altas.
● Evitar comparaciones con hermanos, compañeros o familiares.
● Mantener expectativas altas, pero realistas.
● Ayudar a construir una rutina posible.
● Contactar al colegio cuando una dificultad se mantiene.
● Promover que el estudiante hable directamente con sus profesores.
● Evitar que cada conversación familiar gire en torno a las notas.
Preu Gauss profundiza en estas recomendaciones en su guía sobre el rol de los apoderados durante la preparación PAES.
NEM y Ranking de Notas: ¿son lo mismo?
No. Aunque ambos consideran el desempeño escolar, son factores diferentes.
El NEM se obtiene a partir del promedio de los cuatro años de enseñanza media y luego se transforma en un puntaje. El Ranking, en cambio, reconoce la posición relativa del estudiante dentro de su contexto educativo.
Además, el Ministerio de Educación anunció una nueva fórmula de Ranking que comenzará a aplicarse en la admisión 2028. Esta considerará por separado el desempeño de cada curso de enseñanza media y lo comparará con las tres generaciones anteriores del mismo nivel, establecimiento y modalidad educativa. Puedes conocer los detalles en la nota de Preu Gauss sobre el nuevo Ranking 2028 y cómo afectará a los estudiantes.
Por eso, un buen desempeño desde 1° medio puede favorecer tanto el NEM como el Ranking, aunque cada factor se calcule de una manera distinta.
Checklist mensual para estudiantes
Una vez al mes, revisa estas preguntas:
● ¿Sé cuál es mi promedio actual?
● ¿Identifiqué las asignaturas que necesitan más atención?
● ¿Tengo anotadas todas mis pruebas y entregas?
● ¿Estudio antes de la semana de la evaluación?
● ¿Reviso las preguntas que respondo mal?
● ¿Estoy entregando todos mis trabajos?
● ¿Duermo lo suficiente?
● ¿Pedí ayuda en los contenidos que no entiendo?
● ¿Mi estrategia está mejorando mis resultados?
Si varias respuestas son negativas, no significa que el año esté perdido. Indica que es momento de ajustar la planificación.
Preguntas frecuentes sobre cómo subir el NEM
¿Las notas de 1° medio cuentan para el NEM?
Sí. El promedio final de 1° medio forma parte del cálculo del NEM junto con los promedios de 2°, 3° y 4° medio.
¿Todos los años de enseñanza media tienen el mismo peso?
Sí. Como el NEM se obtiene promediando los cuatro promedios anuales, cada curso representa una cuarta parte del resultado final.
¿Una mala nota puede arruinar el NEM?
Una evaluación aislada puede afectar el promedio de una asignatura, pero no determina por sí sola el NEM. Lo importante es detectar la causa, revisar el error y mejorar el desempeño en las evaluaciones siguientes.
¿Se puede corregir una nota de un año anterior?
El desempeño posterior puede elevar el promedio general de enseñanza media, pero no reemplaza el promedio anual ya obtenido. Si existe un error en el registro de calificaciones, debe revisarse con el establecimiento y mediante los canales oficiales correspondientes. También puedes consultar cómo solicitar la concentración de notas de enseñanza media.
¿Cuándo conviene comenzar a preparar la PAES?
No es necesario estudiar en 1° medio con la misma intensidad que en 4°, pero sí se pueden fortalecer desde temprano las habilidades de lectura, razonamiento matemático, comprensión científica y organización. Esto permite llegar a los cursos superiores con una base más sólida y evita concentrar toda la preparación en el último año.
Subir el NEM es una carrera de constancia, no de perfección
El mejor momento para cuidar el NEM es desde 1° medio. Una rutina posible, metas realistas, revisión frecuente y apoyo oportuno suelen ser más efectivos que estudiar muchas horas solo antes de las pruebas. El objetivo no es que cada resultado sea perfecto, sino construir una trayectoria académica sólida y aprender a corregir el rumbo cuando algo no funciona.
En Preuniversitario Gauss, estudiantes y apoderados pueden consultar cómo comenzar una preparación gradual para la PAES desde 1° medio, combinando el fortalecimiento de las bases académicas con hábitos de estudio y seguimiento personalizado. Si quieren anticiparse sin sobrecargar el proceso escolar, pueden conocer el programa de Preu Gauss para 1° y 2° medio y recibir orientación para definir el punto de partida más adecuado.




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