¿Cómo influye la alimentación en la concentración y el aprendizaje?
- Equipo Preu Gauss
- hace 3 horas
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La alimentación puede influir en la energía, la atención y la capacidad para sostener una jornada de estudio. No existe un alimento capaz de mejorar por sí solo el rendimiento en la PAES, pero comer de manera equilibrada, hidratarse y evitar largos periodos sin comer puede ayudarte a estudiar con mayor concentración.
Preparar la PAES no depende únicamente de cuántas horas pasas frente a una guía. El descanso, la organización, el manejo del estrés y la alimentación también forman parte del proceso.
“La preparación debe ser integral. El rendimiento no depende solo del estudio, sino también de factores emocionales y de hábitos como el sueño, la alimentación y la organización del tiempo”, explica Verónica Ducassou, directora de Orientación Vocacional y Bienestar Estudiantil de Preuniversitario Gauss.
¿Por qué la alimentación influye al estudiar?
El cerebro necesita energía y nutrientes para funcionar. Durante la adolescencia, además, el organismo atraviesa una etapa de crecimiento que aumenta sus necesidades nutricionales. Una alimentación variada ayuda a obtener nutrientes importantes como hierro, calcio y vitaminas, según explica Cincinnati Children’s Hospital.
Esto no significa que debas seguir una dieta especial para preparar la PAES. La clave está en mantener hábitos que ayuden a evitar el hambre, la sed o la sensación de pesadez mientras estudias.
En términos simples, una alimentación adecuada puede ayudarte a:
● Mantener la energía durante una clase o sesión de estudio.
● Evitar que el hambre interrumpa tu concentración.
● Sostener jornadas de preparación más equilibradas.
● Llegar a un ensayo o a la PAES en mejores condiciones físicas.
● Incorporar una rutina que también contemple descanso y bienestar.
UNICEF advierte que muchos adolescentes se saltan el desayuno y consumen pocas frutas y verduras, junto con una alta presencia de bebidas azucaradas y comida rápida en su alimentación. Por eso, más que buscar una fórmula perfecta, el primer paso puede ser revisar tus hábitos cotidianos.
¿Qué conviene comer antes de estudiar?
Antes de comenzar una sesión de estudio, prefiere una comida que te entregue energía sin producir una sensación de pesadez. Puedes combinar una fuente de carbohidratos con proteínas, frutas o verduras.
Algunas alternativas simples son:
● Pan integral con huevo, queso, hummus o palta.
● Yogur o una alternativa vegetal fortificada con avena y fruta.
● Fruta acompañada de frutos secos.
● Un sándwich con una fuente de proteína y verduras.
● Avena con fruta y semillas.
● Legumbres, arroz, pasta o papas acompañadas de verduras y alguna fuente de proteína.
No es necesario comer todos estos alimentos ni cambiar completamente tu rutina. Lo importante es identificar qué opciones te hacen sentir bien y te permiten estudiar sin hambre ni molestias.
¿Qué comer si vas a estudiar durante varias horas?
Si vas a tener una jornada larga, puedes planificar una colación para no interrumpir el estudio cuando ya estés cansado o con hambre.
Una combinación práctica es fruta más una fuente de proteína o grasa saludable. Por ejemplo:
● Plátano y un puñado de frutos secos.
● Manzana con mantequilla de maní.
● Yogur con fruta.
● Pan o galletas integrales con hummus.
● Fruta y semillas.
● Un sándwich pequeño.
También es importante tener agua cerca. A veces la falta de hidratación se manifiesta como cansancio, dolor de cabeza o dificultad para mantener la atención.
¿Qué alimentos conviene evitar antes de un ensayo PAES?

¿Cómo influye la alimentación en la concentración y el aprendizaje? No existe una lista de alimentos universalmente prohibidos. Sin embargo, antes de un ensayo o de la PAES conviene evitar comidas muy abundantes o preparaciones que sabes que te producen pesadez, sueño o molestias digestivas.
También es recomendable no experimentar ese día con alimentos, suplementos o bebidas que nunca has consumido. Si quieres saber qué desayuno o colación te funciona mejor, pruébalo antes en un ensayo.
El exceso de bebidas energéticas tampoco reemplaza el descanso. La cafeína puede hacerte sentir más despierto durante un periodo, pero no compensa una noche de poco sueño y, en algunas personas, puede aumentar los nervios o dificultar el descanso posterior.
Si necesitas más herramientas para cuidar tu bienestar durante este periodo, revisa también esta nota sobre cómo prepararse para la PAES sin estrés.
¿Es malo estudiar inmediatamente después de comer?
No necesariamente. Depende de cuánto comiste, del tipo de comida y de cómo reacciona tu cuerpo. Después de una comida muy abundante puedes sentir más pesadez o somnolencia. En ese caso, una pausa breve antes de retomar puede ayudarte.
La experiencia de Grecia Ruiz, exalumna de Preu Gauss y estudiante de Ingeniería Civil Industrial en la Universidad Católica, muestra que las pausas también pueden incorporarse de forma natural a la rutina:
“Después del colegio llegaba a mi casa, descansaba un rato y luego iba al preuniversitario. Había que organizar bien los tiempos, pero nunca sentí que fuera un problema porque sabía que era importante asistir”.
Descansar, comer y estudiar no son acciones que compiten entre sí. Bien organizadas, forman parte de una misma estrategia de preparación.
La constancia importa más que buscar una rutina perfecta
Comer de manera equilibrada un solo día no cambiará tu aprendizaje, de la misma forma que estudiar intensamente durante una tarde no reemplaza un proceso sostenido. Los hábitos producen un efecto cuando se mantienen en el tiempo.
Benjamín Martínez, exalumno online de Preu Gauss y estudiante de Medicina, reconoce que una de sus principales fortalezas durante la preparación fue la disciplina, pero también aprendió la importancia de sostenerla:
“Hubo un periodo durante el año en que bajé bastante el ritmo de estudio y perdí un poco el foco. Después logré retomarlo, pero aprendí que lo ideal es mantener la constancia durante todo el año”.
Esto también se aplica a la alimentación: no necesitas hacerlo todo perfecto. Puedes comenzar con cambios concretos, como no estudiar con hambre, llevar una botella de agua o dejar preparada una colación antes de una clase larga.
Alimentación, sueño y estrés: hábitos que trabajan en conjunto
La alimentación no funciona de manera aislada. Dormir poco puede afectar tu atención, aunque hayas desayunado bien. Del mismo modo, una jornada desordenada puede hacer que postergues las comidas, estudies hasta muy tarde o dependas de bebidas energéticas para continuar.
“Cuando un estudiante prepara la PAES, no basta con trabajar los contenidos. También necesita aprender a manejar el estrés, organizar sus tiempos y reconocer qué hábitos favorecen su concentración”, señala Verónica Ducassou.
Por eso, una rutina de preparación debería considerar:
Horarios de estudio realistas.
Pausas durante las sesiones largas.
Comidas y colaciones planificadas.
Agua disponible durante el día.
Horas de sueño suficientes.
Tiempo para moverse y descansar.
Si estás preparando una carrera exigente, recuerda que los resultados se construyen durante todo el proceso. En esta nota puedes revisar, por ejemplo, cuántos puntos necesitas para estudiar Medicina y cómo planificar esa meta.
Una rutina sencilla para estudiar con más energía
Puedes probar esta secuencia y ajustarla según tus horarios:
● Come algo antes de comenzar si han pasado varias horas desde tu última comida.
● Llena una botella de agua y déjala cerca.
● Define qué contenido trabajarás y durante cuánto tiempo.
● Realiza una pausa breve después de cada bloque.
● Si estudiarás más de dos horas, prepara una colación.
● Evita extender la jornada sacrificando el sueño.
● Observa qué hábitos te ayudan a mantener mejor la atención.
Tal como ocurre con las técnicas de estudio, no todas las personas necesitan exactamente la misma rutina. Lo importante es encontrar una estrategia que se adapte a tus necesidades y que puedas sostener.
Preguntas frecuentes sobre cómo influye la alimentación en la concentración y el aprendizaje
¿Qué alimentos ayudan a concentrarse para estudiar?
Ningún alimento garantiza una mayor concentración por sí solo. Conviene mantener una alimentación variada que incluya frutas, verduras, cereales, fuentes de proteína y agua. Lo importante es contar con energía suficiente y evitar estudiar con hambre o sed.
¿Hay que desayunar antes de la PAES?
Si habitualmente desayunas, es recomendable mantener esa rutina. Elige alimentos que ya conozcas y que no te provoquen molestias. No es conveniente estrenar un desayuno, suplemento o bebida energética el día de la prueba.
¿Qué colación puedo llevar a un ensayo PAES?
Puedes llevar fruta, frutos secos, un sándwich pequeño, yogur, una barra sencilla o la alternativa que suelas consumir. Revisa previamente las reglas del lugar donde rendirás el ensayo o la prueba.
¿Las bebidas energéticas sirven para estudiar?
Pueden producir una sensación temporal de mayor alerta, pero no reemplazan el sueño, la alimentación ni el descanso. Además, su contenido de cafeína puede aumentar los nervios en algunas personas.
¿Qué hago si siempre me da sueño después de almorzar?
Prueba evitar almuerzos excesivamente abundantes antes de estudiar, realiza una pausa breve y revisa también cómo estás durmiendo. Si el cansancio es persistente o interfiere con tus actividades, es recomendable conversarlo con un profesional de la salud.
Preparar la PAES también significa cuidarte
Mejorar tu puntaje requiere práctica, revisión de errores y una estrategia académica clara. Pero aprender también exige energía, descanso y bienestar.
En Preuniversitario Gauss, la preparación considera tanto el avance académico como los hábitos y factores emocionales que pueden influir en el desempeño. Porque llegar bien preparado a la PAES no significa estudiar a toda hora: significa construir una rutina que puedas sostener y que te permita rendir de la mejor manera posible.




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